Puedo considerar que aguanté todo. Tus vueltas, el ir y venir, tus dudas, tus inseguridades, tu histeria, tus caprichos, tus calenturas, todo. Aguanté todo de vos por el simple hecho de querer llegar a cierto punto, que fue lo mejor y a la vez lo peor. Pero por más de que en un momento fue lo peor, seguí soportando todo y más.
Soporté tanto y tanto tiempo sin sentido alguno, para que ahora todo sea así.
La gente me demuestra una vez más que no vale la pena creer en nadie, solo creo en mi (en Yoko y en mi).
No hay comentarios:
Publicar un comentario